sábado, 19 de enero de 2008

SEMBLANZA: GENE KELLY

GENE KELLY. Bailarín, actor, director, coreógrafo.

Hay tres puntales máximos en la historia del musical –mejor digamos cuatro— y sus nombres son Vincente Minnelli, Stanley Donen, Gene Kelly y Fred Astaire. Luego están, por supuesto, otros como el magnífico coreógrafo Busby Berkeley. Pero los cuatro máximos son ellos. Vicente Minnelli era un gran maestro, Donen tambien, Kelly un gran bailarín y Fred Astaire lo mismo. De esos cuatro el que más hizo por el musical fué Gene Kelly. ¿Podríamos concebir y tan siquiera imaginar “West Side Story” o “Hair” si no llega a nacer Gene Kelly? Imposible. Kelly supuso la renovación del cine musical, una renovación sin la cual numerosos films serían inconcebibles. El cine musical es junto al cine cómico mudo el género más preciso y matemático que existe. ¿Por qué? Cuando vemos un filme de Buster Keaton vemos cómo a Buster le cae una fachada de una casa encima y él se libra de ser aplastado porque la ventana está abierta y al caer éste se cuela por ella. Eso es matemático, sino llega a estar todo calculado a la perfección Keaton se hubiese llevado un buen golpe. Eso es un ejemplo (hay muchos más) y con el musical sucede lo mismo. Vemos a Gene Kelly bailando sobre los tejados de una escuela a medio construir, aunque sabemos que no está a más de tres metros del suelo, si le falla alguna pirueta verá las estrellas. Así pues el musical también se rige por lo exacto. Eso le da una gran belleza al filme. De esta y de muchas más cosas del musical podríamos estar hablando años. Entre la gente el musical es ya algo del pasado, algo caduco y eso es falso, el musical está siempre vivo, es uno de los géneros cinematográficos más puros. Se le acusa de convencional, que sus guiones son simplones y sin metas, es cierto todo eso pero el musical es el único que tiene derecho a eso: a una vida color de rosa, a marineros cantando y bailando por Nueva York, a un americano en París que comienza a bailar en medio de la calle, al simplismo (no confundir con maniqueísmo). Ese fué el género musical que Gene Kelly remodeló.

Gene Kelly nació el 23 de agosto de 1912, en Pennsylvania, Estados Unidos. Su verdadero nombre es Joseph Curran Kelly y era hijo de padres canadienses. Hizo sus estudios en la universidad de Pittsburg hasta 1933. Tuvo muchos oficios, albañil, barman, etc... Eran los tiempos de la Gran Depresión norteamericana y había que ganarse la vida como fuera. Mientras trabaja tambien en clubs nocturnos como bailarín junto a su hermano, Fred. Años más tarde logra llegar a Broadway y allí interviene en obras como “Leave It To Me” o “Pal Joey”. Esta es un éxito rotundo y lo lleva al cine, en 1942, a Metro-Goldwyn-Mayer, la productora más importante del musical. Debuta en “For Me And My Gal” (1942) y pronto se ve convertido en un divo para la gente. Fred Astaire y Gene Kelly son los máximos en ese momento, los más grandes, y hoy lo siguen siendo. Pero Kelly no se remite como Astaire a ser solamente actor y bailarín sino que tambien es director y coreógrafo. El musical está en su apogeo y la Metro es la que posee a Kelly, a Astaire, a Donen y a Minnelli. Fred Astaire siempre fué a su aire, es decir: no tenía generalmente colaboración con ningún director. Él llegaba al plató, actuaba, bailaba, cantaba si era necesario y se iba. Sin embargo Gene Kelly era algo muy distinto. Hizo numerosas películas con Vicente Minnelli y Stanley Donen y cuando estaban juntos los resultados eran encomiables, cuando no, faltaba esa garra, ese gancho tan particular.
Como ya he dicho antes Gene Kelly fué el renovador del cine musical. Antes de llegar él si en el celuloide sonaba una trompeta, en la pantalla alguien tenía que tocar esa trompeta. Sin embargo cuando Kelly llegó desechó esa idea para darle a la música un sentido ambienta, si alguien tocaba una trompeta no tenía porqué salir nadie en la pantalla tocándola. Así pues ¿podríamos imaginarnos un “West Side Story”, mas exactamente en la canción “Maria” a una orquesta subida en los tejados del West Side interpretando la partitura mientras Natalie Wood y su acompañante cantan la mar de embelesados? No. Sería absurdo. Otro de las contribuciones de Gene Kelly al musical era saber adecuar el color a cada filme. Así podemos comprobar en el film de Minnelli “El pirata” unos colores de opereta, de fantasía.

Gene Kelly ha realizado en gran colaboración con Stanley Donen grandes obras maestras del musical. “Cantando bajo la lluvia”, “Un día en Nueva York”... en estos dos grandes del musical siempre hubo un contacto, una chispa que pocas veces hubo entre director-actor y esa chispa creó verdaderas deleidades. Por su cuenta Kelly tambien ha dirigido (“Hello, Dolly”) y ya sin su actuación, los resultados eran convincentes pero menores. Kelly sin Donen o Minnelli era solamente bueno, al igual que Donen y Minnelli sin Kelly aunque estos mucho más (hablamos de dirección cinematográfica).

Hoy en día Gene Kelly trabaja muy poco, ha actuado hace unos pocos años en “Xanadú” pero no merecía la pena. Gene Kelly actor y bailarín (es triste asentirlo) ha muerto. Ya tan sólo nos queda el Kelly coreógrafo y director pero parece no animarse. Cuando muera será otro de los grandes mitos del cine, de Hollywood, otro de esos rostros que aparecen en una pantalla. Y más que eso el creador del musical moderno.(1982)