Mostrando entradas con la etiqueta Richard Thorpe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Richard Thorpe. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de enero de 2008

BLACK HAND (1950)

LA MAFIA DE LA MANO NEGRA de Richard Thorpe. (“Black Hand”, 1950). Escrita por Luther Davis. Fotografía de Paul. C. Vogel. Con Gene Kelly, J. Carroll Naish, Teresa Celli, Marc Lawrence, Frank Puglia, Barry Kelley, Mario Silletti, Peter Brocco. Metro-Goldwyn-Mayer, USA. (**, de 4)

Que, por ejemplo, en “El pirata” de Vicente Minnelli (1947) o en “Los tres mosqueteros” de George Sidney (1948) se nos presente una mezcla de Errol Flynn y Gene Kelly puede tolerarse porque cuadra. Pero que se propongan crear de Kelly algo parecido a Humprey Bogart no deja de ser, a todas luces, absurdo.

Richard Thorpe es un artesano a sueldo — como casi todos— de Metro-Goldwyn-Mayer y para esta productora creó filmes verdaderamente aceptables junto a otros totalmente despreciables. De él nos quedan sus colosos histórico-aventureros como “Ivanhoe” y los peores filmes de la serie “Tarzán” de MGM pero hay cosas suyas que merecen la pena de verse, si ya no como cintas de calidad sí como viejas películas que poseían numerosos aciertos. Esta, “Black Hand” está mucho mejor dirigida que todo lo que hasta ahora he podido ver de Thorpe pero no por ello llega a ser un buen producto sino que se queda en la estacada como un intento de cine negro en plena época pre-macarthista rozando la Caza de Brujas y que no llega a ser todo lo que tal vez merecía. Los errores son dos o tres. Crear de Gene Kelly una nueva modalidad de Humprey Bogart es irrisorio, Kelly es un buen actor pero no cuadra en una determinada personalidad que esconde amargura, desencanto y moralismo a veces. Gene Kelly es el joven impetuoso en ocasiones, sarcástico y bailarín que es capaz de hacer que lo odien todas las mujeres del mundo gracias a sus desenfadadas costumbres. Pero se intentó. Por otra parte el guión es original en algunos momentos pero otros son de lo más normalillo y hasta incoherente y preconcebido para el buen final de la cinta en contadas ocasiones. Y Richard Thorpe se desenvuelve con fatalismo por entre el Nueva York de 1908 aunque logra en algun momento alguna escena soberbia, sobre todo en los instantes en los cuales la acción se desarrolla en la calle que, junto a una estupenda ambientación de luces y sombras, dan un fruto muy interesante aunque, como ya digo en el resto no deja de ser una intentiva. Una cinta irregular con cosas buenas y buenas de verdad pero fallida.(1982)

sábado, 13 de octubre de 2007

TARZÁN EN NUEVA YORK (1942)

TARZÁN EN NUEVA YORK, de Richard Thorpe (The Tarzan’s New York Adventure, 1942). Con Johnny Weissmuller y Maureen O’Hara. (**, de 4). USA. MGM.

En mi adolescencia se desarrolló en mí un extraño repelús a ciertas películas que, durante mi infancia, habían constituido mi pan y mi sal. Las viejas cintas de Tarzán, protagonizadas por el nadador Weissmuller, se hallaban entre ellas. Esta vieja reseña, como las anteriores fantascopías, fue escrita un sábado por la tarde del año 1982.
*
Las cintas de Tarzán con el paso del tiempo han ido perdiendo la mayor parte de su atractivo y valor. Si antes, por ejemplo, el mito era considerado popular y familiar, hoy esa consideración se ha quedado en que es tan sólo en nuestros días una pieza de museo y una reliquia más que una película. Mas con todo, la serie tiene algo que perdurará siempre y que no morirá: la filosofía tarzanesca. Tarzán es un personaje selvático al que un día raptan a su hijo. Entonces, Jane y él viajan a Nueva York —acompañados por la sempiterna “Chita”— con el afán de encontrar al pequeño Boy —pequeño que me cae repelentemente mal—. Ahí es donde empieza todo. Ésta es la última cinta de la corta serie de títulos producidos por MGM sobre el tema selvático y con la cabeza vacía de ideas deciden llevarlo a la gran urbe. Los resultados son un film discretamente realizado por Thorpe pero que sin dudarlo es el más interesante de la serie ¿por qué? por el contraste Tarzán-Humanidad. Es decir, sencillez, bondad, felicidad contra egoísmo, maldad, etc. Tarzán se ve contrastado con Nueva York porque él es alguien libre y bueno que de repente se ve entre el resto de la gente, ve que la selva con sus peligros es hermosa y poética pero no es así la civilización con los suyos. Sin embargo esta vertiente filosófica está tratada de refilón y mal tratada. Si sus responsables hubiesen afrontado la filosofía de Tarzán en un mundo hostil de un modo más profundo, los resultados hubiesen sido mejores.

1982

EL TESORO DE TARZÁN (1941)

EL TESORO DE TARZÁN, de Richard Thorpe. (Tarzán’s Secret Treasure) 1941. Con Johnny Weissmuller y Maureen O’Sullivan. USA. Metro Goldwyn Mayer. (**, de 4)

Richard Thorpe es quien dirige las últimas cintas de este personaje de Edgar Rice Burroughs. En su labor no destaca una huella especial de autor, conque estas películas van, pues, envejeciendo notablemente, hasta que su estructura nos parece simple y hasta un poco cursi. No obstante, no envejecen el dominio de los animales, la eficacia de Weissmuller para el papel, pese a no ser un buen actor, la atractiva figura de Maureen O’Sullivan y unos eficacísimos decorados Metro.

1982

viernes, 12 de octubre de 2007

INESPERADO

LA FUGA DE TARZÁN, de Richard Thorpe. (Tarzán Escapes, 1936). Con Johnny Weissmuller y Maureen O’Sullivan. USA. Metro Goldwin Mayer. ( * * *, de 4 )

Richard Thorpe dirige en 1936 “Tarzán Escapes”, cinta que de no ser por el guión en determinados instantes hubiese dado un fruto raquítico como ya pasó en “Tarzán y su hijo” (1939) y que constituye en sí un film bastante estúpido.

“Tarzán Escapes” es una cinta de Tarzán de la Metro Goldwin Mayer, –cabe considerar esto porque RKO también hizo de este personaje con el mismo Weismuller— y viéndola, uno se da cuenta de lo que hubiera sido de haber estado producida por Warner. No obstante es un film que tiene momentos brillantes poco esperados de Richard Thorpe, que dirigió de forma rutinaria los últimos Tarzán de Weissmuller y de Metro.