lunes, 12 de noviembre de 2007

THE BELLS OF ST. MARY´S (1945)

LAS CAMPANAS DE SANTA MARÍA, de Leo MacCarey (The Bells Of St. Mary’s, 1945) Escrita por Dudley Nichols. Fotografía de George S. Barnes. Con Bing Crosby, Ingrid Bergman, Henry Travers, Ruth Donnelly, Joan Carroll, William Gargan, Martha Sleeper, Dickie Tyler, Una O’Connor, Minerva Urecal. RKO. USA. (****, de 4).

Tras el gran éxito de “Siguiendo mi camino” Leo MacCarey lleva a cabo un film en el cual se cambia a Barry Fitgerald, el cura gruñón, por Ingrid Bergman, la monja sueca dejando, sin embargo, al cínico cura Bing Crosby en el plantel. Los resultados fueron, son y serán admirables. Leo MacCarey se embarca en esta aventura y la lleva a buen puerto dando a los anales del cinema una atractiva cinta de humor magníficamente dirigida e interpretada. El juntar en un film a dos actores como Ingrid Bergman y Bing Crosby fué genial sin lugar a dudas. Con Ingrid Bergman venimos a revalorar el plantel de mujeres-mitos del Viejo Hollywood que sin embargo sabían actuar y no eran solamente dientes blancos y carita de ángel. La Bergman tiene valía delante de una cámara a capazos, su personalidad, dulzona y romántica en la mayoría de sus films, tiene la capacidad como para saber qué papel está llevando a cabo. Si ha de hacer de médico intentando ayudar a un curiosísimo paciente en “Recuerda” de Hitchcock, lo hace, si ha de hacer de monja BIEN HECHO, lo hace. Ingrid Bergman, con su preciosa cara y su precioso cuerpo poseía algo que muchas actrices desearían para sí: el saber dar el punto adecuado a cada palabra, a cada sílaba y a cada letra.

El otro acierto de la película lo puso Bing Crosby que lleva a cabo una excelente representación de un cura cínico y bromista muy poco corriente entre la gente clerical. Este trío de talentos Bergman-McCarey-Crosby ha cosechado un fruto, un producto, muy poco corriente en la comedia norteamericana y pese a sus excesos de sentimentalismo merece estar catalogada como una hábil e ingeniosa obra maestra.