martes, 27 de noviembre de 2007

THE KID FROM BROOKLYN (1945)

EL ASOMBRO DE BROOKLYN de Norman Z. McLeod. (“The Kid From Brooklyn”, 1945). Con Danny Kaye, Virginia Mayo, Vera Ellen, Eve Arden, Steve Cochran, Walter Abel. Metro-Goldwyn-Mayer, USA. (**, de 4)

Desde que existe el cine siempre ha habido actores cómicos. Cómicos que hacían olvidar a la gente sus problemas cotidianos. Destacaron en el cine mudo Charles Chaplin, Harold Lloyd, Harry Langdon, Max Linder, “Fatty” Arbuckle, Buster Keaton, Oliver Hardy, Stan Laurel... luego llegó el sonoro. Chaplin al principio se negó a hacer cine cómico sonoro; Harold Lloyd hizo habladas pero cada vez más deficientes hasta quedar olvidado pero forrado de dolares; Harry Langdon fué olvidado; Max Linder se suicidó; “Fatty” Arbuckle fué acusado de violación y asesinato y s carrera se hundió; Buster Keaton se fué a Metro-Goldwyn-Mayer y fué su ruina, murió en las nebulosas del olvido; Oliver Hardy y Stan Laurel hicieron sonoro pero al paso de los años ya no fueron nadie. En el cine sonoro no hay genios de esta rama como es la de hacer reír, tan sólo los hermanos Marx merecen ingresar en los legendarios del disparate, y Jerry Lewis. Los demás no son mediocres —está el excelente Jack Lemmon— pero su gracia se basa en los diálogos y no en el cine cómico-matemático del mudo. Jack Lemmon es un excelente actor tanto de comedia como de drama pero no podríamos dejarle a la altura de grande. Sus papeles no se ajustan a un determinado perfil, a una específica personalidad como hicieron los Marx, Chaplin, Lloyd, etc... etc... Jerry Lewis sí que no encuadra dentro de una personalidad previa y aunque sus comienzos en el cine fueron irregulares a partir de crear él sus propios guiones y dirigir sus propias películas se nos reveló algo más que el tonto de turno de Dean Martin, se nos descubrió una nueva lumbrera del cine bufo.
Virginia Mayo
Otro actor famoso del cómico del cine sonoro fué Danny Kaye. Pero surgido durante la 2ª Guerra Mundial pronto dejó de hacer filmes y no dejó tras sí una estela, una huella que lo hiciesen recordar con agrado. En efecto, Danny Kaye es un buen actor pero echa a perder lo que puede apostar a un film con su continuo gesticular y sus incansables movimientos que ponen nervioso al espectador.

En esta cinta Norman Z. McLeod no hace nada del otro jueves. Este film “The Kid from Brooklyn” es un insípido remake de una película de Harold Lloyd: “La Vía Láctea” (“The Milky Way”, 1936) de las últimas —y además sonoras— de esta magnífico actor de las gafitas de carey y su sombrero de paja. Tal vez lo mejor y más valioso del film resida en Virginia Mayo. (1982).

3 comentarios:

Apostillas literarias dijo...

Te felicito por tu nuevo blog de cine, Ricardo.

Ricardo Vigueras dijo...

Gracias, Magda. El mérito es de mis estudiantes que han transcrito las reseñas. ¡Angelitos!

Un saludote.

LEOFUMOPIO dijo...

Hola gracias , por pasar por nuestro blog y felicitaciones , por el tuyo.
Los articulos estan muy buenos y los afiches estan dignos de buen bolsilibro
saludos.
Si quieres comentar bolsilibros en nustro blog las puertas estan abiertas.