martes, 27 de noviembre de 2007

LIVING IN A BIG WAY (1947)

Irenne Dunne y Gregory LaCava

VIVIR A LO GRANDE de Gregory LaCava (“Living In A Big Way” 1947). Escrita por Gregory LaCava y Irving Ratched. Fotografía de Harold G. Rosson. Con Gene Kelly, Marie McDonald, Charles Winniger, Phyllis Thatxter, Spring Byington, Jean Adair, Clinton Sundberg. Metro-Goldwin-Mayer, USA. (***, de 4).

Gene Kelly nació en Pennsylvania en 1912, estudió en la Universidad del Estado Penn State y trabajó en varias cosas hasta llegar a profesor de danza en una academia. A partir de ahí, la fama: Broadway –“Pal Joey”; “Déjamelo a mí”—. Tras Broadway llegó –con retraso, eso sí— al cine. En este medio fué donde se inmortalizó como el más grande bailarín-actor de todos los tiempos junto a Fred Astaire.

Kelly hizo varios films —antinazis tambien— y los más famosos y mejores fueron co-dirigidos por él. En nuestra memoria quedan títulos difíciles de olvidar como “Cantando bajo la lluvia”, “Un día en Nueva York” o “UN AMERICANO EN PARÍS”. Los tres son geniales y los dos primeros son de Stanley Donen y el último de Vicente Minnelli, co-dirigidos con Kelly que tambien se encargaba de la coreografía. La escena de Kelly bailando y cantando bajo la lluvia, Sinatra y Kelly danzando por Nueva York, poniendo en trance a toda una ciudad ¡toda una ciudad frenéticamente bailando, cantando...! Gene Kelly ha sido uno de los grandes del musical –tal vez el más grande— y junto a Donen o Minnelli llegaron, juntos, a realizar cintas inmortales, antológicas...

Este film de Gregory LaCava tiene su interés pero es un interés mínimo. Gregory LaCava que ha hecho grandes comedias no logra aquí más que hacer un trabajo indudablemente correcto y con muy buenos —excelentes— momentos. No obstante el resultado final se mantiene gracias a los números musicales, dirigidos por Stanley Donen y LaCava cuyo resultado es excepcional. Las escenas del baile en la terraza al principio de la 2ª Guerra Mundial en los primeros momentos de la cinta son magníficas, las escenas de danza y canción combinadas con onomatopeyas y ruidos raros todo mezclado con gestos extravagantes todo por parte de Kelly son excelentes y el baile de Gene Kelly por las alturas del edificio en construcción es algo soberbio. Tres escenas musicales hay en todo el filme pero las tres, una a una, son magníficas. (1982)